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¿Cuál es la historia del último chimpancé que habitó en Colombia? Vivió en cautiverio por más de 30 años

Yoko, chimpancé que vivió en cautiverio en Colombia (Getty Images)

Yoko fue separado de su especie desde que era un bebé y vivió por más de tres décadas con un narcotraficante

Yoko, el último chimpancé que vivió en cautiverio en el país, volvió a ser noticia recientemente porque tras dos años de largos trámites ante las autoridades ambientes de Colombia y de Brasil, fue trasladado hacia el santuario Sorocaba ubicado en São Paulo, con el fin de que viva en semilibertad junto a otros 50 individuos de su misma especie.

Es así como el pasado 23 de marzo, las autoridades competentes en compañía de sus cuidadores, pusieron en marcha la operación ‘Arca de Noé Yoko’, donde el animal fue trasladado del Bioparque Ukumarí (Pereira) en el que vivía hasta el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) en Bogotá, para ser transportado bajo las mejores condiciones hacia el santuario, en el que permanecerá los últimos años de su vida, pero ¿cuál es su historia? Le contamos.

Yoko, el chimpancé que vivió por más de 30 años con un narcotraficante

Por años, Yoko vivió en cautiverio a causa del tráfico ilegal de animales. Nacido el 1 de julio de 1986, fue comprado por un importante narcotraficante cuando apenas era un bebé y sometido “a un violento proceso de impronta que le restó cualquier posibilidad de volver a vivir libre en su hábitat natural”, señala el Senado de la República. Asimismo, lo enseñaron a comportarse como un niño, comía con cubiertos en algunas ocasiones, usaba pañales, vestía ropa de ‘lujo’, veía televisión e incluso cuando tenía hambre buscaba comida en la nevera.

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Después de tres décadas viviendo bajo estas condiciones, en medio de circunstancias que aún no son tan claras, este chimpancé macho fue encontrado en un contenedor abandonado que iba rumbo a Venezuela y puesto a disposición de las autoridades competentes, quienes lo trasladaron a un hogar de paso en Cali, donde vivió muchos años en una jaula.

Luego, en 2018 fue enviado al Bioparque Ukumarí con el fin de brindarle un hogar en el que tuviera la oportunidad de convivir con animales de su misma especie, así como mejorar su calidad de vida a través de los cuidados que necesitaba. Adicional a ello, desde su llegada, expertos trabajaron en un proceso de deshumanización con el fin de que cambiara tanto sus hábitos como comportamientos.

No obstante, en 2023, sus compañeros Pancho (macho) y Chita (hembra), también chimpancés, escaparon de este zoológico ubicado en Pereira, y fueron asesinados a causa de varios disparos, al parecer, “porque estaba en riesgo la vida de muchas personas”, sugirió en su momento Sandra Correa, gerente del Bioparque. Por lo tanto, después de este suceso, Yoko volvió a vivir en completa soledad hasta el pasado 24 de marzo que llegó al santuario en Brasil.

Proyecto de ley Yoko: ¿qué promueve esta iniciativa?

Luego de todo el esfuerzo entregado por las autoridades de ambos países para el traslado del chimpancé macho, Colombia se convirtió en el primer país del mundo en no tener a grandes simios en cautiverio. Hecho que generó que en el Senado de la República se trabaje por la aprobación del proyecto de ley ‘Yoko’, cuyos propósitos serán: reconocerles los derechos fundamentales a estos animales y prohibir la entrada de especies exóticas “que no tienen nada que hacer en nuestro país porque sus áreas de distribución son en otros territorios como África”, sugiere la entidad.

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